A TÁBARA

Tábara
Mariposas de la Folguera
Las Cigüeñas de Tábara
La Folguera
A Piscino
La Plaza de Carros
A la Reina de las Fiestas de Tábara

 

Tábara

La cresta de tu torre ennegrecida
que se yergue a los vientos altanera
pregona de tus años la solera
y acredita la nobleza de tu vida.

Seca tu tierra que el arado araña
te sabes ofrendar trabajadora,
católica y feliz, por labradora,
tu trabajo es amor que das a España.

Porque todos en Tábara sembraron
amor en la pobreza de tu suelo
de virtudes su tierra fue feraz

y como premio a su virtud hallaron
bajo el toldo brillante de amplio cielo
el mejor de los frutos, que es la paz.


Las mariposas de la Folguera

Las mariposas
de La Folguera
todas son blancas
con pintas negras;

levan sus alas
llenas de letras
con las que escriben
cuando aletean:

Soy Mariposa
de La Folguera.
Sombras de robles
mis alas llevan,
rayos de luz
que centellean,
azul de un cielo
que se refleja.

Las mariposas
revolotean
siempre entre helechos
a ras de tierra
acariciando
las finas yerbas,
siempre escribiendo
la misma endecha:

-Soy Mariposa
de La Folguera
de blancas alas
con pintas negras.
Soy flor de un día,
de vida llena,
que sólo vive
de Primavera,
de luz y flores
de La Folguera.

 

Las cigüeñas de Tábara

Cuando el sol salía
vino una mañana
con sus plumas negras,
con sus plumas blancas,
con su largo pico,
con sus largas patas.

-¿De donde cigüeña
vienes tan temprana? -

Yo vengo, poeta,
de tierras de Africa
de allá junto al Nilo
de las verdes aguas,
cruzando el desierto
de arenas doradas,
y vengo tan pronto,
tan anticipada,
porque mi casa es
la torre de Tábara.

Aquí, en esta torre
de piedras quebradas,
siendo cigoñino
estiré mis alas,
y en mi primer vuelo
crucé yo esa plaza,
y oí de esa fuente
su chorro de agua
musicar al caer
un son de balada.

Yo corrí los campos
y pisé las charcas,
y allá junto al bosque
buscaba las ranas,
junto al arroyuelo
de las mansas aguas.

Aquí yo he nacido,
la torre de Tábara
ha sido mi nido,
mi vida y mi casa;
yo soy española,
no soy africana,
por eso tan pronto
los días se alargan
yo vengo volando
en busca de Tábara.

 

La Folguera

Bello parque de Dios, sin jardineros,
que la naturaleza solo cuida,
musical armonía de la vida
en el dulce trinar de los jilgueros.

Una tórtola azul cruza en su vuelo
un cielo azul que se cubrió de encaje,
por los robles teñido en su ramaje,
que adornan el tapiz de un verde suelo.

Monótono susurro de la fuente
a sestear en la tarde te acompaña,
y el tiempo que desfila lentamente

impregnado de eterna Primavera,
te hace pensar que lo mejor de España
sin la duda menor, es La Folguera.

 

A Piscino

El asno que donó Tábara para subartarse en la campaña de ayuda a Valencia con motivo de sus inundaciones.

Tú no tienes envidia de Platero,
ni al Nobel llevarás mi torpe pluma,
porque es tu afán pujarte en suma,
que a Valencia reporte un buen dinero.

Tábara te donó, con gran salero,
llamándote Piscino, flor y espuma
de esa subasta, que al vender consuma
hacer de un comprador un caballero.

Si, hoy, la progenie asnal te reverencia
ante incierto jugar con tu destino,
tendrás de caridad siempre tu sino

y en tu dueño y señor la complacencia,
de que al grito que dieron ¡Por Valencia!
Él supo contestar: ¡Yo, por Piscino!

 

La Plaza de Carros

Fiestas de Tábara, 1965

Muchos vienen a la fiesta
porque hay toros este año,
que en campo de Salamanca
para las fiestas compraron;
son en estampa y bravura
lo mejor del campo charro;
ya verás que juego dan
en nuestra plaza de carros.

La noticia por el pueblo
no necesita de heraldos
que corre de boca en boca
aumentada en comentarios.

Las viejas siempre reniegan
porque dicen que son gastos,
pero los viejos recuerdan
aquellos tiempos del Gallo,
y su sangre se rebulle
pensando en los mozos años;
las chicas a la modista
prisa le dan por sus trapos,
pues si los toros son buenos
de fuera vendrán muchachos
lo mismo los de Pozuelo
que los de Faramontanos;
y de Tábara los mozos
acarrean vivos el grano,
porque el carro le hace falta
a nuestra plaza de carros.

ooo

Y por fin llegó ya el día
que estuvimos esperando,
que anunciaron los carteles,
el periódico y la radio.

El alcalde y los ediles,
llegan por fin con retraso
dispuestos a presidir
y han subido a su tablado
donde al viento una bandera
honores le da de palco;
en el centro de la plaza
la fuente se ha entronizado
y su pilón rebosante
salpica por todos lados.

En la plaza improvisada
cuelgan racimos humanos,
¡qué bonita está la plaza,
sí, nuestra plaza de carros!

De la banda de Corrales
surge al pronto un clarinazo
para darnos el aviso
de empezar el espectáculo.

Sacar el novillo al ruedo
es cosa de gran trabajo,
porque no andan los chiqueros
muy ligeros que digamos,
porque el mozo de toriles
apretó de más los tacos,
pero por fin en la plaza
vemos un novillo bravo,
que hace polvo un burladero
de un trillo con cuatro palos
y por poco a un forastero
le da un disgusto el morlaco
y a éste por atrevido
y al otro por descuidado,
una docena de sustos
le dan emoción al acto
y rechina el alborozo
en nuestra plaza de carros.

ooo

Un torero que nos vino
a torear por tres cuartos
que no es Ordóñez ni el Viti,
ni de los que cotizan alto,
se estira en cuatro verónicas
que cierra un coro de aplausos,
y en la suerte de muleta
también intenta hacer algo
porque, como el hombre empieza,
ha de subir los peldaños
que de Tábara a las Ventas
el camino se hace largo;
y entre los pases que da
no le faltan ayudados…
ayudados por alguno
que a tiempo le echa la mano.

Llega el momento de apuro
que siempre se está esperando,
en el pilón de la fuente
el torero se da el baño,
y allí se quedan las glorias
mojadas y chorreando,
pero la risa rebulle
en nuestra plaza de carros.

ooo

Si quieres ver buenos toros
puedes ir a cualquier lado,
que son mejores que aquí,
si es que no te dan el chasco;
mas si te quieres reir
y pasar alegre el rato
aquí tienes que venir
a nuestra plaza de carros.

 

A la Reina de las Fiestas de Tábara

Y permitidme, mi Reina,
que os ofrezca en un romance
como viejo trovador
los festejos populares.

ooo

Dicen que las fiestas vienen
porque suenan por la calle
las metálicas trompetas
de la banda de Corrales;
que se han vestido de fiesta
las dignas Autoridades,
que este año también hay
cabezudos y gigantes,
cien disparos de cohetes
y fuegos artificiales,
luminarias por la noche
y farolillos radiantes
y luces de colorines
para engalanar las calles;
que hay desfile de carrozas,
cucañas, toros y bailes,
y que la fiesta es tan buena
que no le falta detalle,
y hasta dicen que ha empezado
con unos juegos florales
que es cosa que aquí en Tábara
no la ha visto casi nadie.

ooo

Eso se dice, mi Reina,
de las fiestas populares
que han empezado esta noche
entre alegres pasacalles,
y se habla de los toros
porque vienen tres erales
del campo de Salamanca,
y un novillero con arte
que le llaman "El Navarro"
que entiende mucho de pases,
de capa y de banderillas,
de muletas y otros lances,
y entre las cosas que hablan
hay cosas de gran donaire
como es una fuente que espera
que en ella…se caiga alguien.

ooo

También se dice, mi Reina,
que vendrán cuatro autocares,
que al anuncio de la fiesta
acuden de todas partes
porque fiestas más honradas
en ningún pueblo se hacen,
pues lo que dice el programa
se cumplirá inexorable
y quitándose los toros
todo se dará de balde,
que en Tábara las pesetas
aun son de cuatro reales;
y se ofrece al forastero
piscina para bañarse,
con un agua cristalina
salida de manantiales,
no como el agua del Duero
que parece chocolate;
buena sombra en la Folguera
para quien quiera hacer "camping"
y cien mocitas reguapas
a la hora de los bailes;
y de whisky y de cócteles
estarán llenos los bares,
porque en tocante a las fiestas
con Tábara no hay quien talle.

ooo

Con estas y muchas cosas
de que no puedo acordarme,
yo os ofrezco, mi Reina,
estas fiestas populares,
para que reine y gobierne
y se haga lo que mande
(si es que el tiempo no lo impide
con permiso del alcalde).
Aceptad pues el Reinado
que a todo el mundo le place,
que yo os proclamo la Reina
de estas Fiestas Populares,
con vuestra Corte de Honor
para darle más realce.
Así que mandad Señora
y a reinar desde este instante.

 

 

En la Folguera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con Guillermo en la Folguera

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Con María Jose en la plaza de Tábara