Federico Acosta comenzaba
sus pregones con un canto al Barandales.
Madrid
1961
"Nuestra
Semana Santa Zamorana que por ser zamorana había de ser fe, pasión y penitencia,
necesitaba de un corazón, no fisiológico, sino espiritual; pero que por
un contrasentido, había de latir de manera vibrante. Su latido está en
las campanas del Barandales; en esas campanas que marcan el unísono vibrar
de los corazones zamoranos."
Campanas
del Barandales
latido de corazones
yo siento que tú me llamas
con el grito de tus bronces.
Ya
está el Barandales por las rúas. La Semana Santa ya tiene corazón.
Desfiles procesionales
me anuncias con tu tañido,
que mi corazón ha oído
tus campanas, Barandales.
Valladolid
Que
pequeño es el Barandales, con su túnica de cualquier cofradía, agitando
incesante las campanas. Es verdad; pero vamos a hacerlo grande:"
SONETO
AL BARANDALES
Ya
suena, Barandales, tu campana
que el bronce estalla en agudos sones
y a tu agudo sonar los corazones
se funden con el alma zamorana.
Ya
suena pertinaz tu tintineo
y el metálico grito es el alerta
que a toda la ciudad mueve y despierta
encendida de místico deseo.
Resuena
tu campana, Barandales,
llenando a la ciudad del triste son
del latido tenaz de los metales.
Pues
el eco que al paso se levanta
de ese grito de bronce es el pregón
que nos viene a anunciar: Semana Santa.
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