TRES MINUTOS ANTE EL MICRÓFONO

El humor, la delicada ironía y el estilo costumbrista de Federico Acosta quedó reflejado en las crónicas que día a día, durante 10 años, emitió Radio Zamora, en el programa "Tres Minutos ante el Micrófono". En algunas hay versos y cuentos.

Origen de un soneto
Nostalgia del ama de casa
El pájaro consejero

Origen de un soneto

El otro día pasé por una de esas calles recién pavimentadas (…) En el café me encontré con alguien que hablaba de versos y de plagios y del entredicho entre poetas y aseguraba que los poetas nos arrebatábamos unos a otros las estrofas, las rimas, los puntos y las comas. Protesté contra aquella apreciación a tan grueso modo y le aseguré que yo me hallaba exento de plagios y que para probar que no necesitaba de tales procedimientos para ensartar unas rimas, estaba dispuesto a fabricar la composición que me pidieran en fondo y forma y eso fue lo peor, que quien me había acompañado a través de la calle recién pavimentada dijo: - Nada mejor que un soneto a la calle Sancho IV. No tenía mas remedio que apechugar con las circunstancias; constituimos un tribunal con los jugadores de una partida de garrafina, presididos por el camarero, y sobre mi bloc de notas escribí:

A LA CALLE SANCHO IV

Quiero cantarte calle en lo más alto,
escondida de arena, bajo gruesa capa,
que en esta ocasión es verdad que tapa
la ignominia y la desdicha de tu asfalto.

Tu pobre enfermedad es simplemente
que tienes la viruela del pedrusco;
pero no hallo razón, aunque la busco
de esa boca de riego tan saliente.

Tu soñabas calle a buen seguro
con otra superficie algo más lisa
y no este pavimento áspero y duro

y al verte así, si he ser sincero,
por querer presumir, me da la risa
y ¡que lástima señores del dinero!

Y así fue la cosa; se proclamó por unanimidad, que el susodicho soneto no era plagio, que era perfecto en la forma y había sido improvisado sobre el mármol duro y frío de un viejo café zamorano.


Nostalgia del ama de casa

¿Porqué estás triste mujer?
¿Quién a tu alma atenaza?
¿Es que no hay en la plaza
muchas cosas que vender?
No pongas la cara triste
con boquita lastimera
¿Qué te falta? -La ternera
que en el mercado no existe.

¡Pobre de ti, vida mía!
¿Por eso te desazonas?
¿es que acaso no razonas
que hay aún más mercancía?
¿Es que tu alma sencilla
no puede el ver el bonito,
el borrego y el cabrito,
el mero y la pescadilla?

-Tal vez sea una quimera
mas presumo que es buen juicio
pues no encuentro desperdicio
en la carne de ternera.
No tiene huesos, ni espina
y aunque es caro su escandallo
sin ternera yo me hallo
que algo falta en la cocina.

-No te preocupes mujer
que algún día tornará
y el mercado volverá
rica ternera a vender.

-Para cuando llegue eso
yo de tanto cavilar
en las cosas de guisar
habré gastado mi seso
y por si esto fuera poco
ya me dice la experiencia
que después de aquesta ausencia
vendrá con precio a lo loco.
A lo loco cual si fuera
de amatistas o diamantes
o ricas perlas brillantes
y no carne de ternera.

-Deshecha tu esos enojos,
si no tenemos dineros v
enderemos los luceros
que te alumbran en los ojos
que vale más un suspiro
de tu boquita hermosa q
ue la ternera mas rosa
con el precio de zafiro.
No pongas la cara triste
con boquita lastimera
¿qué te falta? -La ternera
que en el mercado no existe.

-Deshecha ya esa manía
y no tengas mas achares
no pienses en costillares
de ternera ¡vida mía!.
Piensa en langosta rellena,
en faisán aderezado
en el estrecho lenguado
y en noches de luna llena
que se esconde entre las flores
de un jardín de fantasía,
donde hallarás mi poesía
cantando tiernos amores.

- Gracias noble soñador;
es en vano tu quimera,
sin la carne de ternera
es imposible el amor.

 

 

El pájaro consejero

Cuento dedicado a la simpática niña Marisa Nafría, tan buena amiga de Radio Cocoliche.

En un país legendario,
cerca del imperio chino,
hubo en los lejanos tiempos
un principado magnífico,
que regía un sabio Príncipe,
hombre prudente y pacífico,
de súbditos respetado,
de cortesanos querido,
lo que valió su nombre
de Príncipe Sapientísimo.

Vivió muchísimos años
este Príncipe benigno
, mas como ya por la edad
se iba aproximando al siglo
y su vejez le ponía
en trance de gran peligro,
quiso elegir sucesor
que gobernara en su sitio.

El problema era difícil,
porque no teniendo hijos,
tenía que designar
a alguno de sus sobrinos
y entre el asombro de todos
vino a designar a un niño
que solo se dedicaba
a cuidar de un pajarito;
un canario saltarín
con un plumaje amarillo
que alegraba todo el día
el palacio con sus trinos.

ooo

Cuando llegado el momento
el Príncipe Sapientísimo
reunió en el salón del Trono
a Cortesanos y amigos
para darles la noticia,
en esta forma les dijo:
-Ha llegado ya la hora
de que busque mi retiro
porque la muerte me ronda
y quiero morir tranquilo;
os dejo para el Gobierno
al Príncipe, mi sobrino
que aunque de él muchos murmuran
por ser un príncipe niño,
ha de gobernar mejor q
ue he gobernado yo mismo,
pues más difícil que un reino
es cuidar de un pajarito.

ooo

Murió el Príncipe Viejo
y entró a gobernar el niño
y en la primera audiencia
que concedió a su ministro,
sobre el hombro del muchacho
se encontraba el pajarillo.
Habló el Ministro de impuestos
que elevar era preciso
porque eran muchos los gastos
de tropas y suministros…
Pero interrumpió su discurso
el pájaro con sus trinos
y entonces el joven Príncipe
le dijo así a su Ministro:

-Ya ve lo que dice el pájaro
mientras trina con su pico.
-Es que no entiendo el lenguaje
de ese canario amarillo.
-Pues dice que el alpiste
es más barato que el trigo
y que no hace falta tropa
si no se ven enemigos.

ooo

Marchó el Ministro enfadado,
se reunió con sus amigos
y muy serio les habló:
-Gobernar bien es preciso
porque la verdad al Príncipe
se la dice el pajarito.
Y como desde aquel entonces
no mintieron sus Ministros
el gobernar para el Príncipe
fue para siempre sencillo.

Pasaron años y años
y el Príncipe fue mayorcito
y casi gobernó tan bien
como el Príncipe su tío;
pero en su hombro llevaba
siempre un pájaro muy lindo
y sobre el escudo de armas
ordenó que fuera escrito
que "Más difícil que un Reino
es cuidar de un pajarito".